CONOZCAMOS AL DT ENRIQUE. PARTE 33
Se venían los dos partidos finales del mundial: la disputa del 3° y 4° puesto entre Italia vs Inglaterra (que se jugaba el sábado 7 de julio) y la Final entre Alemania y La Argentina (que se jugaba el domingo 8 de julio).
El viernes al mediodía, viene el Muro a ver a Enrique y le dice: “¿Escuchaste quién es el árbitro de la final del mundo entre Alemania y Ustedes?” “Si – le responde Enrique- el Mexicano Codesal.” “Bueno -dice el Muro- Hoy te digo, Argentina no es Campeón Mundial, porque Codesal nos dirigió el partido contra España y nos avisaron que a los equipos Sudamericanos no los quiere, les cobra penales y les echa algún jugador. Nosotros no lo creíamos, pero contra España, nos echó un jugador y nos cobró un penal, ¿qué tal? Empatamos 0 a 0 porque erraron el penal. Si lo convertían perdíamos porque lo cobro faltando menos de 5 minutos y no nos daba tiempo para empatar. Te aviso, amigo, porque este Arbitro es muy Hijo de Puta y no los va a perdonar. Por eso lo deben haber puesto en ese partido.” “Si Muro, algo sabía, pero pensaba que había cam-biado un poco – responde Enrique – por lo que me contas sigue igual y peor. Vamos a tener que hacer un gol temprano porque si no perdemos la final. ¡Que, cagada, hermano! Nos vamos a quedar sin Campeonato”. Siguieron conversando de la nefasta designación del Árbitro Mexicano para la final. Todos los jugadores saben quiénes son los árbitros que los tienen que dirigir y cómo comportarse con cada uno, porque hay algunos Árbitros que tienen muchas manías que son inalterables, no se les pueden cambiar de ninguna manera. Los jugadores, casi siempre, sabemos que nos van a perjudicar en ese partido, porque hagamos lo que hagamos, van a actuar como siempre de la misma manera. Los muchachos Argentinos deberán saber que, en la final del mundo, el Árbitro Mexicano los va a perjudicar, echándole un jugador y cobrándole un penal en contra.
Esto de los Árbitros, que tienen manías raras y perjudiciales, siempre se comenta entre todos los futbolistas de los distintos países. Los Argentinos debían haber conocido al Árbitro Francés Michel Vautrot, quien los dirigió en la semifinal con Italia, porque se sabía que era localista y que era de tarjeta fácil por faltas insignificantes, pero los muchachos de Argentina no supieron estar tranquilos y se quedaron sin seis titulares para la final por doble amonestación. Hay árbitros que son localista, hay otros que quieren que el resultado sea empate y hacen todo lo posible para que se dé así, o también, están los que no quieren que se vean localistas y favorecen al visitante. En el arbitraje ahí de todos los colores, es decir para todos los gustos, y te puede tocar cualquiera a no ser que te lo designen a propósito para que el resultado se encamine para algún lado.
Llegó el sábado y cuando comenzó el partido de Italia vs Inglaterra, por el tercer puesto, estábamos todos ubicados en el living de casa para seguir con las cábalas. El partido se jugaba en el Estadio San Nicola de la ciudad de Bari, con capacidad para 51.000 espectadores. El árbitro designado era Joel Quiniou, Francés, conocido por ser bastante localista. El partido era muy parejo, sin muchas acciones cerca de los arcos, para terminar 0 a 0 el primer tiempo. Con dos cambios, mejoró Italia y se acercó al arco Ingles. Pero, recién en el minuto 70 lograron abrir el marcador. Fue, su estrella, Roberto Biaggio, quién con un remate desde fuera del área colocó el 1 a 0 para la “Azzurra”, haciendo explotar a los hinchas italianos. Inglaterra fue al ataque para empatar el resultado. Lo logró, 10 minutos después, es decir, a los 80 minutos, su goleador David Platt, entrando por el medio del área grande, ante un centro de la derecha, con golpe de cabeza derrotó al arquero Italiano Zenga para poner el marcador empatado en uno. En ese momento el Muro lo mira a Enrique y le dice: “Che, Amigo, que no venga un penal a favor de Italia, porque este árbitro, sabemos cómo piensa y actúa.” “Espera Muro - le responde Enrique- falta muy poco y quedaría el alargue.” Porque todos pensábamos que se iba al alargue el partido, pero, el único que tenía otra idea era el Árbitro Frances, porque vió una falta en el área Inglesa donde nadie había visto y cobró penal para el Seleccionado Italiano. En casa de Enrique, todos se largamos a reír, porque para ellos, era cantado que el árbitro iba a favorecer a Italia con algún penal. Tomó la pelota el delantero Schillaci y con fuerte tiro, transformó el penal en gol, para ganar el partido por 2 a 1 y llevarse el tercer escalón del podio y la medalla de bronce.
Enrique y el Muro, coincidieron en que no era penal lo que cobro el Árbitro Francés, pero que lo había cobrado con intención de favorecer a los locales. “Esperemos que mañana no sea tan evidente -dijo Enrique- y si cobran un penal que no sea como el de hoy. ¡Es una final! Que se dejen de joder.” “Ojalá no pase nada, Enrique, pero con Cobresal no estes seguro de nada” le respondió su amigo. “Ya estoy nervioso - dice Enrique- Mejor, esta noche, nos vamos todos a cenar a “El Bolso”, que nos atienden de primera. Nosotros los invitamos.” “Bueno, vamos, después arreglamos, amigo. No te hagas problema.” Le responde el Muro. Se acerca las mujeres y Clau les dice; “Muchachos, con Helena, escuchamos la invitación. Muchas gracias. Vamos todos al restaurant. Gran idea.” “Apoyo la iniciativa -dice Helena- Ahora hago la reserva por teléfono.”. Cuando llegó la hora, todos se fueron para el restaurant. La pasaron de primera y fueron agasajados como siempre.
Llegó el domingo y a la hora del partido, estaban todos reunidos frente al televisor esperando el comienzo de la ceremonia, de los Himnos y del partido. La final del Campeonato de Futbol del año 1990 se juega en el Estadio Olímpico de Roma, ante 73.600 espectadores y lo dirigen el Mexicano Edgardo Codesal, y en las líneas lo acompañan el Colombiano Armando Pérez Hoyos y el Polaco Michal Listkiewicz. El primer Himno que se entonó fue el Himno Nacional Argentino, empezó a sonar la música y se empezó a escuchar silbidos desde las tribunas. Las cámaras de TV iban enfocando, uno a uno, a los jugadores Argentinos y se los veía a todos que escuchaban incrédulos los silbidos de los hinchas italianos, hasta que, enfocaron a su Capitán Diego Maradona, quien pudo, al mirar la cámara, decir una fuerte puteada, que se leyó en sus labios, en contra de los “miserables” hinchas que silbaban al Himno Argentino. Cuando se terminó de tocar la última estrofa del Himno Argentino, la indignación fue muy grande de todos los jugadores y, también, de los hinchas Argentinos, que estaban en el Estadio, contra los hinchas que habían silbado el Himno. Cuando se entonó el Himno Alemán no hubo ningún insulto, ni silbido de los hinchas Italianos.
Con esta actitud, quedó visto que el Seleccionado Argentino, seria, total-mente visitante, los hinchas Italianos estarían todos a favor de conjunto Alemán. Además de jugar contra los jugadores Alemanes, el Seleccionado Argentino jugaría con todo el estadio en contra. “Con todos los Italianos en contra, no les va a importar - dice Enrique – seguro que, los muchachos, se agrandan con todos esos hinchas que están en contras.” “Si seguro” dijeron todos juntos. “Además -dice el Muro- no olviden que el árbitro, es el Uruguayo nacionalizado Mexicano Edgardo Codesal, que como dijimos, ayer, es un vendido bárbaro y les va a hacer la vida imposible a los Argentinos.” “No lo recuerdes más Muro -responde Enrique- que nos ponemos mucho más nerviosos de lo que estamos”.
La Selección Argentina salió a la cancha con Goycochea al arco, en defensa 5 jugadores: Serrizuela, Lorenzo, Simón, Ruggeri y Sensini. El mediocampo formado por Basualdo, Burruchaga, Diego y Troglio y como único delantero Dezotti. El partido se desarrolló con Alemania haciéndose dueño de la pelota, mientras, Argentina se defendía y, trataba, de salir en contragolpe. Durante el primer tiempo, Alemania pateo 8 veces al arco de Argentina, mientras, los jugadores Argentinos no remataron al arco. Hubo muchas faltas de ambos equipos, pero al único que fue amonestado, fue a los 5' minutos de juego, el centrodelantero Argentino Dezotti por una falta de atrás al número 2 de Alemania.
En el segundo tiempo, rápidamente hubo un cambio para la selección Argentina, Ruggeri, quien venía sufriendo de una lumbalgia, se le agravaron los dolores y pidió el cambio al Director técnico. Cuando salió de la cancha, fue reemplazado por Monzón. A los 55' minutos de juego, el jugador Argentino que jugaba de stopper Roberto Sensini recibió una falta por parte del N°9 Alemán Völler, quién fue amonestado. El seleccionado Alemán seguía atacando, acorralando a los Argentinos, mientras llevaba el dominio del juego poniendo como figura del partido al arquero Argentino Goycoechea. El Director Técnico Carlos Bilardo decidió el ingreso de Calderón en reemplazó de Burruchaga, con lo que logró una mayor ofensiva y se pudo conseguir dos cornes consecutivos.
Por: Juan Bermúdez - enjuber@hotmail.com



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