CONOZCAMOS AL DT ENRIQUE. PARTE 32
El día y a la hora del partido, cada uno ocupaba su lugar, tanto Enrique como el Muro y todas sus familias estaban preparados y esperanzados con el partido porque Argentina tenía buena defensa y a Diego y Cani en ofensiva. Faltando 15 minutos para las 20hs (las 15hs en Uruguay), el árbitro Frances Michel Vautrot llamo a los equipos y se formaron para escuchar los Himnos. El Himno Argentino se interpretó primero, mientras sonaba en todo el estadio, no se escuchó ningún silbido ni ninguna muestra de desaprobación de las hinchadas. Cuando la televisión enfocó la cara de Diego, este mostro su sa-tisfacción y agradecimiento, por el res-peto del hincha Napolitano a su Himno y agradeció con su cabeza. Luego se interpretó el Himno Italiano, cantado por casi todo el estadio, y se dispusieron a comenzar el encuentro.
Comenzó mejor Italia. Mientras Ar-gentina quería acomodar un dispositivo táctico de 3-5-1-1, Italia con un 4-4-2 se movía mucho mejor. A los 17 minutos se abrió el marcador, un tiro desde fuera del área del N°17 Dona-doni dio rebote Goycochea y el delan-tero italiano, el N°19 Schillaci, en una posición dudosa, empujo la pelota al gol. Explotó el estadio mientras la hinchada y los jugadores Argentinos pedían fuera de juego. El Árbitro marco el gol y no hubo ninguna revisación, ni la televisión mostró una imagen clara. Después del gol, Argentina empezó a jugar mejor, comenzó a llevar peligro al arco Italiano, pero sin comprometerlo demasiado. Hubo un par de tarjetas amarillas para Giannini y para Giusti antes de que terminara el primer tiempo. En casa de Enrique, había preocupación por el resultado, pero ilusión por como terminó Argentina jugando.
Con un cambio, entró Troglio y salió Calderón, Argentina buscó el empate. En el minuto 22 del segundo tiempo, una gran jugada de Diego, quien metió un pase hacia la izquierda para la llegada del Vasco Olarticoechea, este enganchó para su derecha y sacó un centro para la cabeza de Caniggia, quién peino la pelota, ante la salida, tardía, del arquero Italiano, Zenga, y la pelota se metió en el arco. Golazo. Así lo gritaron los hinchas Argentinos en el estadio y todos los que estaban viendo por televisión. Con el 1 a 1 el partido tomó otro color, Italia buscaba el triun-fo con ataques muy débiles, Argentina se defendía bien y buscaba el contragolpe con el Diego y Caniggia. También empezó el Árbitro a sacar amarillas, sobre todo en contra de los Argentinos, tal es así que mostró 5 tarjetas amarillas y una roja a Giusti, por doble amarilla. Con todas las amarillas, si Argentina pasaba a la final no podrían jugar Caniggia, Olarticoechea, Batista y Giusti. Terminaron los 120 minutos de juego sin que se moviera el marcador de 1 a 1. Se llegó a los penales para decidir quién pasaba a la final. En esta instancia, la confianza era mayor para todos los Argentinos porque confiaban en los pateadores y sobre todo en el arquero Goycochea. Ganó Italia el sor-teo y decidió empezar pateando la tanda de penales. Su primer pateador es Baresi, que convierte en gol su tiro. Para Argentina, Serrizuela logra la igualdad (1 a 1 en penales converti-dos). El segundo penal para Italia patea Baggio, marca el gol y para Argentina empata Burruchaga (2 a 2). El tercer penal para Italia va Agostini, quien marca el tercero y para Argentina el Vasco Olarticoechea empata la serie (3 a 3). El cuarto penal para Italia va Donadoni patea a la izquierda y Goycochea, en fantástico vuelo logra desviar la pelota. Explotan de alegría todos en la casa de Enrique. Ahora para Argentina, le toca a Maradona. Va Diego y convierte el penal, (explotan, otra vez, todos en la casa). El marcador esta 4 a 3 en favor de Argentina. Va Serena a patear el penal para Italia. Toma carrera, patea fuerte a la izquierda de Goycochea, quien se tira para ese lado y rechaza la pelota, locura total entre los jugadores Argentinos. Llegaron a la final Otra vez, Argentina en la final del mundo.
La alegría se manifiesta en cada Argentino que anda por el mundo. En la casa de Enrique la alegría continua entre todos los presentes, ya sean Argentinos o Uruguayos. Todos a festejar y a esperar el día de mañana para saber quién será el otro clasificado a la final, que saldrá del partido entre Alemania e Inglaterra.
Después de los festejos, le hacen un reportaje a Diego, quién resalta un fuerte agradecimiento a los Hinchas Italianos que no silbaron el Himno Argentino y se bancaron la derrota de su selección. Sobre el próximo rival, dijo que uno seria la revancha del 86 y contra el otro había una pica entre los países por la guerra de Malvinas. Contra cualquiera sería una batalla. No tenia preferencia, a los dos les quería ganar.
Al día siguiente se juega el partido semifinal en el Estadio de los Alpes en Turin. El Árbitro el Brasileño José Ro-berto Wright. Los dos equipos tienen un dibujo táctico parecido 5-3-2. El primer tiempo transcurre sin muchas situaciones de gol. en el segundo tiempo, Alemania al minuto 60' marca el gol por intermedio del N°6 Brehme, mediante un cabezazo. Pero 20' minutos más tarde, a los 80' de partido, empata Inglaterra por intermedio de su N°9 Lineker. Con el 1 a 1 como resultado, termina los 120 minutos jugados y se va a los tiros penales. Comienza pateando Lineker, para Inglaterra, convierte el gol. Para Alemania patea Brehme y empata la serie en 1 a 1. El segundo penal lo patea Beardsley, para Inglaterra, convierte el gol. Para Alemania, patea Matthaus, gol, empata la serie 2 a 2. Le toca a Platt, para Inglaterra, convierte el gol. Para Ale-mania, patea Riedle empatando la serie en 3. Viene Pearce, para Inglaterra, toma carrera patea a la izquierda del arquero Alemán Illgner, este se tira a esa punta y desvía el penal. Para Alemania va Thon, quién patea y convierte. Alemania toma ventaja de 4 a 3. Le toca a Waddle para Inglaterra, va lentamente a la pelota, patea hacia un costado y el arquero Illgner, se tira a esa punta y contiene el ultimo penal para clasificar a Alemania a la final del Mundial. Se da otra vez la Final, como en 1986, entre Alemania vs. Argentina.
En casa de Enrique, todo era comentario, se sacaban conjeturas y las posi-bilidades de cada selección. Mientras todos hablaban Enrique se dirigió al teléfono y llamo al Vasco al Hotel donde se alojaban. Al ratito se los encontraba hablando. Enrique lo felicito por la clasificación a la final y por el buen juego del Vasco. Pero el Vasco le dice: “Todo muy lindo, Miramar (como él le decía a Enrique), pero el árbitro Francés nos cagó, nos amonestó 6 o 7 y a mí, me dejó fuera de la final. A mí, a Cani, al Checho, a Giusti y a dos más creo. Tenemos 16 o 17 jugadores incluyendo los 3 arqueros, Está muy mal eso de que con 2 amarillas no podés jugar la final.” “Si, Vasco, un degenerado ese Francés- le responde Enrique- Le descuajeringó el equipo a Bilardo y va a tener que inventar posiciones con al-gunos de ustedes. Además, de los ju-gadores que se quedan afuera son muy importantes, como vos, el Cani, el Checho, Giusti.” “Si, un Hijo de Perra, el Francés. A mí, me corto la ilusión de jugar una final del mundo, nuevamente. Cuando vi la amarilla que me sacó, lo quería matar. ¡¡¡Y al Cani!!!, lo privó de la final cuando le sacó una amarilla por una mano en la mitad de la cancha, no corto una jugada importante, ni nada. El Árbitro (un hijo de P…) se paró adelante del Cani y le mostró la tarjeta amarilla, dejándolo sin poder jugar la final. Vos, sabes, lo que es jugar una final de un torneo y te imaginas, lo que es jugar una final del mundo, pero este tipo se lo privó a varios de nosotros. Además, dejó un equipo diezmado para jugar contra una Alemania que viene muy competitiva. No, Miramar, no sabes la bronca que tenemos, lo queremos matar al Francés maldito. Para colmo, las reglas de la FIFA son tan ridículas que no contemplan lo que es una final y por dos amarillas te echan del partido.” “Si, Vasco, me imagino la calentura de todos ustedes. El Árbitro un verdadero turro. Acá, con toda la familia, no lo podíamos creer. Además, en el primer tiempo del alargue, dio como 10 minutos de descuento, fue larguísimo ese periodo. No terminaba nunca, para colmo en ese tiempo, amonestó al Checho, que se quedó sin final. Como decís vos, un verdadero Hijo de P… Pero pasamos nosotros y Alemania va a tener que aguantarnos. Los que jueguen van a dar todo por el triunfo y la camiseta.” “Seguro, Mira, a los muchachos que les toque entrar, se matan por el triunfo.” Siguieron charlando un rato más, se mandaron saludos y augurios de triunfo para la final del domingo.
Por: Juan Bermúdez - enjuber@hotmail.com



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