PECES DE HIELO

La Antártida es un lugar único, sus condiciones extremas, su increíble belleza y que sea uno de los pocos lugares casi inhabitados de la tierra la convierten en fascinante, también para la ciencia es un laboratorio increíble que permite estudiar la evolución. El océano más frío del planeta supone un desafío constante para la vida, sus aguas alcanzan fácilmente temperaturas de -1,9ºC (es decir bajo cero) un pez normal no aguantaría mucho nadando allí porque enseguida aparecerían cristales de hielo en la sangre y en todos los líquidos del cuerpo que literalmente, lo destrozarían por dentro en pocos minutos. Pero a pesar de todo eso hay peces en sus heladas aguas, los famosos “peces de hielo”. El Secreto de los Peces de Hielo: ¿Cómo logran sobrevivir estos peces en la Antártida? En la década de 1960 Arthur Devries, profesor de biología animal en la Universidad de Illinois encontró en la sangre de estos peces unas glicoproteínas especiales capaces de unirse a los minúsculos cristales de hielo en formación, de esta manera, esas proteínas evitan que los cristales sigan creciendo y puedan dañar al animal. Un ingenioso mecanismo capaz de disminuir el punto de congelación hasta los -2,5ºC (es decir bajo cero) más que suficiente para que estos peces puedan vivir en aguas del mar Antártico…pero aún quedaba por conocer cómo había surgido este fascinante mecanismo. Un Ejemplo Clásico de Evolución. Las aguas que rodean la Antártida no siempre fueron tan frías como en la actualidad. Hubo un momento en el que el continente helado se encontraba unido a Sudamérica y Oceanía y las temperaturas eran mucho más cálidas. A partir de estudios sobre los genomas de muchas especies se estableció la probabilidad de que las proteínas anticongelantes ya mencionadas hayan surgido en aquel momento: en el genoma de un pequeño pez que habitaba en el fondo del mar, apareció un cambio que permitió que una proteína ya existente se pudiera unir a los cristales de hielo. En aquel momento se trataba de una mutación silenciosa que no suponía nada para el pez…pero el continente blanco empezó a separarse y las temperaturas comenzaron a descender, fue entonces cuando estas proteínas cobraron una importancia clave, muchas especies se extinguieron por no poder resistir vivos en aguas tan frías y otras pudieron migrar hacia aguas más cálidas, sin tener casi competencia, aquellos primeros peces que ya habian desarrollado proteínas anticongelantes se hicieron dueños del lugar, colonizaron nuevos hábitats y se diversificaron dando origen a nuevas especies mediante el proceso denominado “radiación adaptativa”. Hoy sus descendientes, los Notothenioides suman 141 especies repartidas en 8 familias, en conjunto conforman el 90% de todos los peces antárticos, sin duda la evolución de estos peces ha sido exitosa. Adaptándose al Frío. Las proteínas anticongelantes (glicoproteínas) no son las únicas adaptaciones que presentan estos increíbles animales. A lo largo de millones de años los peces de hielo han ido adaptando sus genomas al ambiente en que viven, por ejemplo una familia de estos peces no tiene ni hemoglobina, ni mioglobina en su sangre, normalmente estas proteínas son las encargadas de transportar el oxígeno, tampoco tienen glóbulos rojos, con el frío estos son un lastre que puede bloquear venas y arterias, como resultado los niveles de oxígeno de su sangre son tan solo del 10%. Para compensar esta carencia han desarrollado un corazón más grande y más potente, junto a un sistema vascular capaz de bombear gran cantidad de sangre. Además sus agallas son grandes, están vascularizadas y su cuerpo ha perdido las escamas, son cambios que les permiten tomar el oxígeno disuelto en el agua directamente por la piel. En su periplo evolutivo, los Notothenioides se han desprendido de los genes que regulan los ritmos circadianos porque en un lugar donde el día y la noche duran varios meses, estos “relojes naturales” no les resultan necesarios. Distintas Aguas Mismo Problema. La Antártida no es el único lugar helado del planeta. En el polo norte la temperatura del agua también es bajo cero durante varios meses del año, entre otras especies, allí habita el conocido “bacalao atlántico”, la sangre de este pez también tiene proteínas anticongelantes que le permiten desarrollar su vida sin padecimientos por congelamiento…la pregunta es obvia: ¿Están emparentados ambos grupos de peces a pesar de vivir en lugares tan alejados, o estas proteínas han aparecido de forma independiente a lo largo de la evolución? Las opiniones están en estudio, pero la eficacia de estas proteínas anticongelantes estan dando motivos a la ciencia para tratar de crear un sistema similar que pueda usarse, por ejemplo y entre otros fines, para conservar elementos sin que sufran congelamiento. Una vez más la naturaleza nos demuestra que es la mejor fuente de inspiración y enseñanza. Por: Bibiana Manfroni Bibliografia: Peces de Hielo Antárticos. Fundación Marambio. ( Enero 2026) Peces Sub Zero ¿Hay Peces en las Frías Aguas Antárticas? Artículo divulgativo sobre nototénidos y adaptaciones extremas. (CONICET).

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