VAMOS DE VACACIONES

Tanto el cuerpo como la mente necesitan liberarse del cansancio acumulado y para eso están las vacaciones. En estos días el cerebro sigue activo, solo deja de centrarse en determinada estimulación y comienzan a activarse otras áreas de la psique que estaban dejadas de lado. Así el cerebro tiene la oportunidad de desconectar de las rutinas diarias y reducir los niveles de cortisol, la hormona del estrés. Los descansos son fundamentales para mantener la plasticidad cerebral, mejorando la capacidad de aprendizaje, la memoria y la creatividad. Diferentes estudios sostienen que no todos los descansos tienen el mismo impacto. Investigadores finlandeses de la Universidad de Tampere, analizaron el impacto de las vacaciones en la salud mental y el estrés. Descubrieron que en una semana se nota una bajada real de los niveles de estrés y se consigue una sensación de descanso. Se estudió la evolución emocional y física de los participantes antes, durante y después de las vacaciones, en los primeros días seguían con su ritmo habitual, pero a partir del quinto día comenzaba a manifestarse un proceso de relajación progresivo que terminaba alrededor del octavo día. También vieron que alargar las vacaciones no suponía un beneficio proporcional porque el impacto positivo de las vacaciones se estabilizaba a partir de la segunda semana. Por eso a algunas personas cuando vacacionan demasiado tiempo les resulta más difícil la vuelta al trabajo. Después de todo lo dicho, si están haciendo las valijas, mochilas, bolsos y bolsitos para sus vacaciones, es porque ya tienen una idea de como quieren que sean esos días para disfrutar y elevar su bienestar. En general relacionamos vacaciones con tiempo libre, descanso, aventura, familia, amigos, tranquilidad…..Cada uno construye su idea de como serían sus días en ese periodo de tiempo, libre de ocupaciones y obligaciones. Pero la clave para lograr el objetivo más importante en nuestras vacaciones: ser felices, disfrutar, vivir nuevas experiencias, momentos gratos y placenteros, está en no cargarnos con proyectos de difícil realización que se conviertan en desilusión y frustración precisamente por ser difíciles de realizar. La realidad puede sorprendernos gratamente y darnos experiencias imprevistas que no teníamos planeadas, que si las aprovechamos pueden ser buenas y partes inolvidables de nuestras vacaciones. Nuestras vacaciones nos ofrecen la oportunidad de frenar, disfrutar y relajarnos. O por lo menos es lo que la mayoría de las personas esperamos de ellas. Por: R. Menéndez / Fuente: Internet

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