ES LA BELLEZA UN DERECHO?

Parece un contrasentido plantearse que la bellezas es un derecho......si partimos de la base que , según la UNICEF, "Los derechos humanos son normas que reconocen y protegen la dignidad de todos los seres humanos. Estos derechos rigen la manera en que los individuos viven en sociedad y se relacionan entre sí, al igual que sus relaciones con el Estado y las obligaciones del Estado hacia ellos", no pareciera ser pertinente, no siquiera oportuno, hablar de belleza. No existe obligación por parte del Estado de proveer belleza. Sin embargo, esto puede plantear una cuestión que nos interpela, pues nos habla de una dimensión más profunda de los derechos. Así como nos planteamos la observancia mayor o menor que se haga de los derechos en determinados entornos, podemos preguntarnos si esa observancia se produce por la creencia en esos derechos o por el temor al castigo de no hacerlo. Entonces podemos ir más allá y establecer que de respetarse ese derecho, todo lo demas es accesorio. Por ejemplo, una escuela: si el edificio tiene piso, techo, pupitres y pizarrón sirve para enseñar. No necesita ser bello. Sin embargo, hay discusiones que se han planteado a lo largo de la historia acerca del derecho del pueblo a la belleza. Pocas veces nos hemos preguntado por qué las escuelas públicas de fines del siglo XIX e inicios del XX eran amplias, de estilo palaciego, en contraste absoluto con las escuelas más cercanas en el tiempo y las actuales, más sencillas y hasta podríamos decir, elementales. Hay detrás de esto cuestiones de política, de presupuesto pero también de otra índole . La idea del ascetismo en las construcciones de obras públicas nos habla de un trasfondo, si se quiere, filosófico: una creencia en que el derecho a lo grandioso, a lo bello, a lo monumental no es tal. Y no solo eso. Sino que lo bello está vedado a las mayorías y es patrimonio de los sectores privilegiados, capaces de comprender y 'apreciar' esa magnificencia . Se muestra en las casas, se muestra en las escuelas, en los hospitales y, por último, pero no menos importante, se muestra en los cementerios. .. La posibilidad de acceder a lo bello, cómo experiencia estética generadora de creatividad y bienestar, nos permite la democratización de las experiencias sociales en aspectos que son fundamentales y que, sin embargo, no son suficientemente profundizados, cómo el derecho a la cultura, que por no ser considerado un derecho básico , suele ser interpretado por el sistema político como accesorio, no urgente, y por lo tanto, prescindible. Es interesante ver cómo esos presupuestos han ido moldeando la intencionalidad de la obra pública, y a la vez, la.mirada que se tiene de la cultura popular, nacida al calor de la marginación social. Y que una vez surtida, cómo manifestación del sentimiento popular, es vista luego, por parte de aquellos sectores cómo estéticamente discutible, cuánto menos. Contrasentido, cómo decíamos.... Por: Lic. (Mg) Milena Barada

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