LAS MÉDULAS, ROMA Y LA EXPLOTACIÓN MINERA
El Imperio Romano extraía el oro en minas de cielo abierto, la de Las Médulas, en la provincia de León, es considerada la más grande. En esta zona ya se extraía oro, pero es después de la conquista del emperador Augusto, entre los años 26 y 19 a.C. cuando comienza la explotación en gran escala.
Almudena Orejas, investigadora del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España dice: ¨Es un auténtico emblema de esa minería (romana) por su escala y por el paisaje que generó¨. ¨El fuerte proceso de intervención antrópica (producido o modificado por la actividad humana), mediante la explotación minera en los siglos I y II d.C. modificó de forma muy sustancial el paisaje, de manera que esas huellas se ven hasta hoy en día¨.
El profesor de la Universidad de León, Fernández Lozano, experto en prospección minera, exploración del subsuelo con el fin de descubrir yacimientos minerales, petrolíferos, aguas subterráneas etc., también sostuvo: ¨La zona arqueológica de las Médulas concentra en una superficie relativamente pequeña distintos ejemplos de tecnología minera romana, lo que hace de este espacio un lugar realmente especial¨.
¨Zanjas, zanjones, explotaciones en circo, en peine, o el conocido como ruina montium o ruina de los montes, definida por el historiador romano Plinio el Viejo como arrugia. Este último método de explotación es uno de los elementos más extraordinarios por el resultado final: un paisaje ruiniforme de pináculos rojizos dispersos y grandes vaciados en la montaña¨.
La ruina montium, era una técnica que consistía en desmoronar la montaña en todas direcciones haciendo entrar agua violentamente por pozos y galerías realizados anteriormente en la montaña.
Plinio relata: ¨Las montañas son minadas a lo largo de una gran extensión mediante galerías hechas a la luz de las lámparas. Su misma duración sirve para medir los turnos¨. ¨También dice: ¨y de improviso se producen gritas que hacen perecer a los trabajadores, de tal forma que parece menos arriesgado ir a buscar perlas al fondo del mar¨.
Los romanos a través de una red de canales, trajeron el agua de las zonas montañosas de los alrededores de Las Médulas, recorriendo a veces más de 135 kilómetros.
Dice Plinio:¨La montaña, resquebrajada, se derrumba por sí misma a lo lejos, con un estruendo que no puede ser imaginado por la mente humana¨.
Además de los riscos y grandes pendientes, la explotación del oro que duró dos siglos, provocó otras modificaciones en el paisaje como la formación de un lago artificial, el lago Carucedo, hoy un importante humedal. También las grandes extensiones de castaños que hoy en día encontramos por toda la zona fueron cultivados por los romanos.
En 1997, fue declarado por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, y como Monumento Natural en 2002.
Esta inclusión en la lista de la Unesco estuvo en riesgo, según figura en la página de Patrimonio de la Junta de Castilla y León, por la manera como surgió el paisaje actual.
¨La delegación de Tailandia se opuso a la decisión de nombrar a Las Médulas Patrimonio de la Humanidad, al considerar que el paraje era el resultado de la actividad destructora del ser humano y suponía un perjuicio para la causa de la protección medioambiental. Alemania y Finlandia estuvieron de acuerdo con esta opinión¨.
La investigadora Orejas sostiene: ¨Ese argumento se podría aplicar a casi cualquier patrimonio, porque mucho de lo que hoy consideramos patrimonio fue edificado con trabajo forzado o explotando recursos de manera masiva¨.
Los grandes incendios sucedidos este año en España, arrasando 300.000 hectáreas, causando daños terribles en la población también afectaron lugares de interés cultural, entre ellos Las Médulas, en donde los daños históricos, arqueológicos y geológicos provocaron gran preocupación.
El incendio destruyó unas 1.500 hectáreas y afectó los depósitos de agua, parte de los canales, la mina y principalmente la vegetación.
Las altas temperaturas entre 400 y 800 grados provocaron dilataciones y contracciones en las rocas, abriendo microfisuras, por donde puede introducirse el agua y con los cambios de temperatura, el agua al congelarse actúa como una cuña que ayuda a fragmentar los riscos
Los incendios han sido desbastadores sostuvo orejas y dijo: ¨Para el patrimonio ha sido muy grave, porque ha afectado a la cobertura vegetal, la cual protege y conserva parte de la historia de ese paisaje de más de 2.000 años de antigüedad. La desaparición de esa cobertura vegetal acentúa los procesos erosivos de la red hidráulica y los picuezos(picos)¨.
Lozano afirmó. ¨Todos estos movimientos de tierra han propiciado una serie de cambios sobre el paisaje que hoy atesora un enorme valor histórico, arqueológico y natural, como resultado de la implacable codicia humana por hacerse con el preciado metal¨.
Que nuevos paisajes se verán en el futuro como resultado de esa codicia humana en la búsqueda de tantos preciados metales como sucede hoy.
Por: F. Martínez - Fuente: Internet



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