EL EXTRAORDINARIO CALAMAR GIGANTE

Ya desde la inauguración del Museo de Ciencias Naturales de Miramar en 2019 hay en el parque del mismo, una escultura de un calamar gigante, el Architeuthis dux, el cual es uno de los motivos favoritos para fotografiar. Architeuthis es un género de cefalópodos del orden Teuthida conocidos normalmente como calamares gigantes. Se han propuesto hasta ocho especies, aunque algunos grupos científicos indican que solo existe una. Son animales marinos de inmersión profunda que alcanzan dimensiones extraordinarias ya que recientes estudios sugieren un largo de 10 m para los machos y hasta 13 m para las hembras. Se ha especulado sobre la existencia de ejemplares de mucho más de veinte metros y media tonelada de peso, aunque esto no se ha podido confirmar. Uno de los mayores especímenes fue una hembra de casi 18 metros de largo, cuyo cadáver quedó varado en una playa de Nueva Zelanda, en 1887. También se menciona otro ejemplar capturado accidentalmente en el año 1933, en aguas neozelandesas, de 21 metros de largo y 275 kg de peso. Los tentáculos, ubicados sobre la cabeza, llegan a medir de 2,5 a 6 veces la longitud del manto o saco visceral, y forman la mayor parte de la longitud corporal. El 30 de septiembre de 2005, investigadores del Museo Nacional de Ciencias de Japón y la Asociación de observadores de Ballenas de Ogasawara obtuvieron imágenes de un calamar gigante en su hábitat natural. El mismo equipo filmó un calamar gigante por primera vez el 4 de diciembre de 2006. Las primeras imágenes en video de un espécimen vivo en libertad fueron tomadas en verano de 2012 por un equipo conjunto de las televisiones Discovery Channel y NHK. Los brazos están equipados con centenares de ventosas de succión en dos filas a lo largo, cada una montada en una base individual, y provisto alrededor de su circunferencia con un anillo dental que lo ayuda a capturar su presa por aferrarlo firmemente entre la succión y la perforación. El tamaño de las ventosas varía de 2 a 5 cm de diámetro, y es común encontrar cicatrices circulares cerca de la boca de los cachalotes que cazan a estos animales. Otro depredador conocido del calamar gigante, es el tiburón somnoliento Somniosus pacificus, en el océano Antártico, pero no se conoce si esos tiburones los cazan, o son simplemente limpiadores de ejemplares ya muertos. Ojos Con un diámetro de hasta 25 cm, el Architeuthis dux es considerado el animal con los ojos más grandes, aunque se cree que el calamar colosal podría tenerlos aún más grande. Los cefalópodos se distinguen del resto de los invertebrados por poseer un complicado sistema visual. Tanto el sistema visual de los cefalópodos como el de los vertebrados son un ejemplo de evolución convergente. Esto significa que ambos grupos de animales son semejantes, pero su habilidad para ver se desarrolló por separado en cada grupo. De hecho, si comparamos los ojos de un calamar con los nuestros, encontramos notables diferencias en cuanto a su anatomía. Tanto los calamares como los humanos tienen ojos simples, con pupilas, iris y una retina. Tamaño La tasa de crecimiento de un calamar gigante es extraordinariamente rápida. Es el animal con la tasa de crecimiento más rápida, de ahí que en pocos años tengan ese tamaño descomunal. Se cree que los machos crecen unos 2,6 mm al día y las hembras 4,68 mm. Particularmente su longitud total, ha sido frecuentemente exagerada. Hay citas de especímenes que medían más de 20 m de longitud, pero nunca se ha documentado científicamente. Tales longitudes quizás se confundan debido a las grandísimas extensiones de sus dos tentáculos para alimentarse, análogos a bandas elásticas. El ejemplar de 1887 realmente medía menos de 13 metros, lo restante es consecuencia de este estiramiento post mortem. Este género presenta un dimorfismo sexual pronunciado. El peso máximo se estima en 312 kg de las hembras y 178 kg en machos. Los machos tienen una vida más corta que las hembras y maduran sexualmente más tempranamente, se estima que los machos viven en torno a un año y las hembras les duplican o triplican los años. A pesar de su enorme tamaño, el calamar gigante no es especialmente pesado al compararlo con su principal predador, el cachalote, debido a que su prominente longitud se debe principalmente a sus ocho brazos y dos tentáculos. Los pesos de los especímenes capturados se han medido en centenares de kilogramos. Desplazamiento El desplazamiento de los calamares se efectúa mediante su sifón, algo parecido a un sistema de “propulsión a chorro”. Las dos pequeñas aletas que tienen en el manto les sirven como estabilizadores. Por sus proporciones, los calamares gigantes fuera del agua son, de manera indiscutible, realmente pesados, sin embargo, en el agua poseen una flotabilidad neutra. Esto se debe a una alta concentración de iones de amonio en sus músculos. Los iones de amonio son más livianos que el agua de mar, por lo cual el animal puede mantener el nivel en el agua sin necesidad de un alto gasto energético nadando constantemente. Aunque el amonio es tóxico para la mayoría de los animales, y debe ser desechado en forma de urea, o ácido úrico, el calamar de alguna forma aún desconocida para nosotros, acumula esta sustancia tóxica sin ser dañado. Por esta razón para nosotros es tóxica la carne de este cefalópodo, en cambio para el cachalote, su principal predador, no lo es. Alimentación Aunque el calamar gigante tiene ocho brazos, son los dos tentáculos más largos los que le sirven para capturar las presas. Cada tentáculo está equipado con ventosas, las cuales presentan una especie de anillo con dientes. Mientras que estos hacen succión, los dientes se clavan en la piel de la víctima, proporcionando así una mayor seguridad a la hora de acechar a sus presas. La boca de los calamares se parece bastante al pico de un loro. La lengua está equipada con un órgano llamado rádula, encargado de trocear la presa antes de que pase al esófago para que pueda ser digerida. En los estudios realizados de alimentación, en sus estómagos se han encontrado un alto porcentaje de bacaladillo y otros peces. Las últimas necropsias también revelan restos de pequeños crustáceos. Por otro lado, los calamares son el bocado predilecto de los cachalotes, los cuales descienden hasta la zona abisal (más de 1.000 m). También son el alimento de peces óseos y cartilaginosos de profundidad y de aves marinas como el albatros. Para determinar la edad de un calamar se estudian los huesos del oído -los estatolitos-, los órganos del equilibrio, los cuales presentan una serie de anillos concéntricos como los que presentan los troncos de los árboles; lo único que hay que hacer es contar ese número de anillos para determinar la edad de un calamar y la máxima que puede alcanzar es de 3 años. Como muchos peces, los calamares tienen muchas limitaciones para poder reproducirse. Si las cosas van mal un año, ya bien sea por una mala salud, malas condiciones ambientales, etc., en los siguientes años van a tener muchos problemas para poder reproducirse. Los calamares compensan esto poniendo grandes cantidades de huevos, miles o millones en algunos casos. En 2004, un calamar gigante, que más tarde fue llamado "Archie", se capturó frente a las costas de la Islas Malvinas por un arrastrero. Medía 8,62 m de largo y fue trasladado al Museo de Historia Natural de Londres para ser estudiado y conservado. Fue mostrado en una exposición del museo el 1 de marzo de 2006. Los hallazgos de un espécimen completo son muy raros, ya que la mayoría de los especímenes se encuentran en malas condiciones después de haber sido lavados en las playas cuando estaban muertos o haber sido recuperados del estómago de cachalotes muertos. La conservación de los calamares muertos es muy difícil por eso se recurre a esculturas para ver su aspecto en vida, tal como ocurre en nuestro museo. Por: Museólogo Daniel Boh - Museo Punta Hermengo museomiramar@fundacionazara.org.ar

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