LA BICICLETA RALEIGH
En una oportunidad anterior publicamos la historia de las bicicletas Chopper debido a que tenemos en el Museo y Archivo Histórico de nuestra ciudad un ejemplar donado hace varios años. También tenemos otros modelos y marcas también muy interesantes, como por ejemplo una bicicleta marca Raleigh de los años 50, muy completa con sus accesorios, donada por el señor Ricardo Martin. Además, hay otras de las que no sabemos las marcas debido a que no se ve el nombre en la chapita o directamente no la tiene. La bicicleta en nuestra ciudad fue muy usada; a tal punto que se consideraba la “Ciudad de las bicicletas” rivalizando con ciudades de Países Bajos por ejemplo. El bajo costo y el ejido urbano bastante llano permitió el uso de las mismas. En los años 60 y 70 era muy común ver a determinadas horas a gran cantidad de trabajadores terminando su tarea diaria yendo a sus casas y viceversa. Lamentablemente ha sido reemplazada por las motos de todo tipo, muchas usadas de manera desaprensiva y ruidosa.
La historia de las bicicletas Raleigh es bastante interesante. La empresa fue fundada en 1887 en Nottingham, Reino Unido, y comenzó como un pequeño taller que fabricaba sólo tres bicicletas por semana. Gracias a la visión de Frank Bowden, quien adquirió la compañía tras quedar impresionado con una bicicleta fabricada por los fundadores originales, la marca luego creció rápidamente.
A lo largo de los años, Raleigh se convirtió en uno de los mayores fabricantes de bicicletas del mundo. Durante la Segunda Guerra Mundial, la empresa incluso produjo municiones para el esfuerzo bélico.
La marca Raleigh ha sido pionera en varias innovaciones que han marcado la historia del ciclismo. Algunas de las más importantes incluyen:
- Cambios de buje Sturmey-Archer: Introducidos en 1903, estos cambios de tres velocidades revolucionaron la forma en que los ciclistas podían ajustar la resistencia y mejorar su rendimiento en diferentes terrenos. Es un sistema análogo al cambio de bicicletas externo, pero usando engranajes como en una caja de cambios de moto o coche. Los cambios internos se utilizan sobre todo en las bicicletas domésticas y diversos tipos de bicicleta de ruedas pequeñas, como las bicicletas plegables.
- Cierres rápidos: Esta innovación facilitó el cambio de ruedas sin necesidad de herramientas, lo que ahorró tiempo y esfuerzo a los ciclistas, especialmente en competiciones.
- Pedales automáticos: Mejoraron la eficiencia del pedaleo al mantener el pie en una posición fija, permitiendo un mejor aprovechamiento de la potencia en cada golpe de pedal.
- Cuadros de carbono: Raleigh ha desarrollado bicicletas con cuadros de carbono, que ofrecen mayor ligereza, resistencia y comodidad para los ciclistas de competición.
- Diseño aerodinámico: La marca ha trabajado en mejorar la aerodinámica de sus bicicletas, optimizando la velocidad y el rendimiento en carreras profesionales.
En Argentina, Raleigh es distribuida por Dal Santo, una empresa con más de 60 años de trayectoria en el mercado de bicicletas y desde 2002, es el distribuidor exclusivo de la marca en nuestro país.
La historia de la bicicleta es bastante antigua aunque, los primeros intentos de crear una bicicleta moderna comenzó a tomar forma en el siglo XIX.
- 1817 – Apareció la “Draisiana” del barón alemán Karl von Drais que inventó la "máquina andante", un vehículo de dos ruedas sin pedales que se impulsaba con los pies.
- 1839 – Se crearon los primeros pedales: El escocés Kirkpatrick Macmillan añadió pedales a la bicicleta, aunque sin cadena.
- 1861 - El francés Pierre Michaux perfeccionó el diseño, aunque el equilibrio seguía siendo un desafío.
-1879- El inglés James Starley decidió que la rueda delantera sería bastante más grande que la trasera. De esta manera, creía haber resuelto el problema de la falta de equilibrio.
- 1885 - La bicicleta moderna es obra de John Kemp Starley, quién creó la primera bicicleta de seguridad con ruedas de tamaño similar y cadena, estableciendo el modelo que conocemos hoy, “The Rover Safety Bicycle”, ideal también para ser usados por mujeres.
Fue y es un medio de transporte barato y eficaz. Su contribución con el medio ambiente ha sido uno de los elementos mejor valorados hasta ahora y también se le consideraba una máquina perfecta, ya que su propietario no necesitaba tener grandes conocimientos de mecánica para repararla en caso de averías.
Tal como ocurrió con diversos electrodomésticos que han desaparecido o su uso quedó restringido a grupos más reducidos, las bicicletas de Miramar son un símbolo del desarrollo particular de nuestra ciudad.
Por: Daniel Boh
museomiramar@fundacionazara.org.ar



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