CONOZCAMOS AL DT ENRIQUE. PARTE 26

Solo dos jugadores tomaban un vuelo diferente, Diego que viajaba para Nápoles-Italia y Calderón que iba a Paris-Francia. Las repercusiones de la gira llegaron en la mañana con las crónicas de los diarios y en todas se leían criticas favorables, cosa que hasta el partido con Escocia eran terribles, pero con estos partidos fueron cambiando y la paciencia de la gente tenía un grado de esperanza mayor al que había antes de esta gira. Tanto los jugadores, como el cuerpo técnico volvieron con ideas más claras de lo que querían en el campo de juego, con un equipo armado y posible titular en el Mundial. Al llegar el vuelo a Aeropuerto de Ezeiza - Buenos Aires, Enrique se despidió de los compañeros y se trasladó hasta Aeroparque Jorge Newbery para tomar un vuelo a Montevideo. En Uruguay, lo esperaba Helena con los chicos, que lo recibieron con toda la alegría después de tantos días separados. Cuando llegan a la casa en el barrio de Carmelo, en Montevideo, bajan la maleta y al entrar se encuentran con flores, champan y una nota de felicitaciones de parte de Muro y familia. Sonrientes Helena y Enrique, guardan el champan en la heladera y las flores las ponen en un florero. Luego, Enrique se va a descansar, mientras los chicos se van a jugar con sus amigos. A la tardecita, aparecen Clau y el Muro, a saludarlos. Se estrecharon en un fuerte abrazo, les agradecieron los regalos y se pusieron a conversar, hasta que el Muro les dice: “Esta noche vamos a cenar a el restaurant “El Bolso”. Ya reservé una mesa para todos a las 21hs, así festejamos temprano y nos venimos todos a dormir porque estarás muerto de cansancio con tanto viaje”. “Gracias Muro. Si estoy un poco cansado, pero me dormí media horita de siesta y estoy bastante bien, además verlos a todos ustedes, a la familia es muy agradable después de tantos días por lo tanto aguanto hasta cualquier hora.” le responde Enrique. “Ojo, Enrique, que el lunes tenemos que presentarnos en el club. Mañana descansa todo el día, porque al verte la cara, te van a cargar en el club, jajaja”. Siguieron divirtiéndose hasta que llegó la hora de ir a cenar y se fueron al restaurant. El domingo, el Muro y Enrique fueron al Centenario a ver el partido que jugaban sus compañeros contra Danubio. Fue un triunfo por 2 a 1, que se festejó mucho porque quedaban a 2 puntos de Bella Vista, quién tenía la punta del campeonato. Justamente, en 2 semanas tenían que enfrentar al puntero, que venía jugando un gran campeonato. Ese partido sería la oportunidad para que el equipo de los mu-chachos pueda alcanzar la punta del torneo. El lunes se encontraron todo el plantel para las practicas semanales. Los que habían jugado a hacer ejercicios regenerativos y, los demás, una práctica de preparación para los próximos compromisos. Durante la semana, el Técnico fue evaluando a todos sus jugadores y llegado el fin de semana se decidió por un equipo donde incorporó a todos los que habían jugado con sus selecciones. Por su parte Enrique se encontraba en gran forma luego de los partidos con la Selección Argentina porque le habían dado mucha confianza en su juego. Llegó el domingo, día del partido contra Cerro en el Centenario, Estadio situado en el centro de Montevideo. Nacional comenzó haciendo buen control del balón y dominando a su rival. Pasaron 30 minutos, pero la supremacía no se veía en el marcador, entonces Cerro comenzó a animarse en el ataque hasta lograr un tiro de esquina. Mandó a sus marcadores centrales a cabecear al área de Nacional, esto fue lapidario, porque el córner fue rechazado, con un cabezazo, por el 2 de Nacional, con cierta fortuna porque la pelota le cayó a su compañero el N°10, este, de primera, la tiró larga para que el N°7, o sea Enrique, superara, en velocidad, a su marcador, alcance la pelota y con un suave toque, a la derecha del arquero de Cerro, abría el marcador para poner el 1 a 0 en favor de Nacional. Todo lo que no se le venía dando al Bolso en el partido, en un contrataque debido a un córner para el rival, Enrique pudo desplegar su velocidad y superar a la defensa para concretar la apertura del score. El primer tiempo termino con el 1 a 0 a favor de Nacional. En el comienzo del segundo tiempo, volvieron a marcar. En apenas 5' minutos, Enrique, el N°7, se llevó la pelota por la derecha y en un momento oportuno sacó un pase para N° 9, quien dominó la pelota y sacó un derechazo que se clavó en el ángulo izquierdo del arco de Cerro, para poner el segundo gol de Nacional. Al minuto 15', una serie de pases entre los jugadores de Nacional volvió a dar su fruto, concretando la jugada el N° 7, Enrique, con un toque fenomenal para marcar su segundo gol en el partido y poner el marcador Nacional 3 – Cerro 0. La supremacía de Nacional era muy evidente logrando concretar un cuarto gol, por intermedio de su N°9, para dejar el marcador de 4 a 0 y lograr una victoria contundente para esperar el próximo partido contra Bella Vista. Durante la semana se entrenaron perfectamente. No había lesionados ni nadie tenía molestias, por lo tanto, el Profesor, pensaba en repetir el once que había jugado contra Cerro, el domingo anterior. El partido se volvía a jugar en el Estadio Centenario donde Bella Vista, esta vez, hacía de local. El partido, con Bella Vista, comenzó muy parejo, Nacional tomaba la iniciativa tratando de llegar al área contraria pero el contrario se cerraba muy bien en defensa y trataba de contragolpear rápido y preciso. El juego desarrollado por el medio y el ataque de Bella Vista lo tenían muy bien practicado, mientras que su defensa era segura, fuerte y, también, precisa con el balón. Contaban con un arquero muy seguro y rápido para sacar la pelota. El primer tiempo se terminó sin que se pueda abrir el marcador, solo hubo un par de jugadas de peligro que obliga-ron a intervenciones de los arqueros, pero las defensas superaron a los ataques haciendo monótono un partido por el que había muchas expectativas. En el segundo tiempo, Nacional salió a tratar de conseguir el triunfo para subirse a la punta del campeonato. Atacó desde el primer minuto, pero Bella Vista aguanto muy bien y respondía con mucho peligro con sus contras. Así se desarrollaba el partido hasta el minuto 85', cuando Enrique N°7, una vez más, intentó una nueva gambeta frente a su marcador, lo superó, quedó frente al N°6, enganchó otra vez la pelota y cuando lo superaba, éste al querer quitarla, interpuso su pierna, pero solo enganchó las piernas de Enrique. ¡Penal! Gritaron los hinchas y el árbitro, haciendo sonar su silbato, marco el punto del penal en el área. Las pro-testas de los muchachos de Bella Vista rápidamente fueron desestimadas por el Árbitro y dispuso que el pateador de Nacional tome la pelota en sus manos. Se hizo cargo de la falta Aguirrezabala, capitán y N°2 de Nacional. Cuando sonó el silbato, tomó una corta carrera y sacó semejante derechazo al medio del arco que, por suerte, el arquero se tiró hacia su costado izquierdo porque si se quedaba en el medio y la pelota le daba en la cabeza, quedaba knockout. Gol de Nacional, 1 a 0, y con apenas 3 minutos más el descuento para que termine el partido. Se jugaron esos mi-nutos, pero no se movió el marcador, por lo tanto, en la punta de la tabla de posiciones, quedaron igualados. En la próxima fecha se venía el Clásico con Peñarol, sería una semana muy hablada entre los hinchas y por la prensa. Cada entrenamiento era acompañado por muchos hinchas, cada hinchada en su club favorito, pidiendo con cánticos y banderas, un triunfo ante su “archirrival” del domingo. Los muchachos de Nacional, a pesar de lo que se movía en un clásico como este, tuvieron una semana tranquila donde pudieron entrenar normalmente y el Profesor volvió a tener a todos los jugadores a disposición. Los Clásicos son siempre diferentes. Muchas veces las posiciones en la tabla no marcan nada, puede uno estar primero y el otro andar quinto o sexto, que el partido será muy parejo, porque la predisposición de los jugadores para estos partidos siempre es la mejor y las pequeñas lesiones quedan, siempre, de lado. Este era uno de esos casos, en la tabla de posiciones, Nacional estaba primero, junto a Bella vista y Peñarol estaba en el quinto puesto. Esta vez, Nacional hacía de local en el Estadio Centenario. Llegó el domingo, las tribunas se llenaron rápidamente con las parcialidades de ambos equipos. Era un día con mucho sol, una temperatura agradable y todo se juntaba para la buena práctica del futbol. Cuando salieron los dos equipos, hubo una explosión de las hinchadas, con estruendos, papeles y mucho griterío para alentar a sus equipos. El Profesor había decidido poner en cancha el mismo equipo que venía jugando, sin cambios, porque durante las practicas semanales, los jugadores se habían comportado muy bien y no mostraban ninguna lesión. En cambio, Peñarol contaba con la reaparición de su N°6 y su N°9, que venían recuperados de sus lesiones. Por: Juan Bermúdez - enjuber@hotmail.com

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