UN TESORO ARGENTINO ESCONDIDO. EL PICHICIEGO MENOR
Es un misterioso y pequeño armadillo que habita exclusivamente en Argentina, lo llamamos “ pichiciego” aunque no es totalmente ciego, en algunos países se lo conoce como “hada rosa” por su suave tonalidad, pero los científicos lo llaman ”Chlamyphorus truncatus”.
Este extraño y enigmático animalito es uno de los secretos mejor guardados de la fauna argentina, de aspecto delicado y color rosado es prácticamente desconocido para la mayor parte del mundo, siendo el armadillo más pequeño que existe, cabe en la palma de una mano. Es una especie endémica que se encuentra exclusivamente en las provincias del centro de Argentina, particularmente en áreas de La Pampa y Buenos Aires donde habita las llanuras secas, arenosas de campos abiertos. Su existencia no se ha registrado en ninguna otra parte del mundo, lo que lo convierte en un tesoro natural único en la Tierra, cuyos movimientos sigilosos y su carácter tímido lo hacen difícil de observar, lo que mantiene su presencia en el misterio. A pesar de ser una especie protegida el número de individuos sigue siendo incierto, esto genera preocupación entre los biólogos por su futuro.
Es muy pequeño, apenas mide de 12 a 15 centímetros de largo, cuando es adulto pesa alrededor de 120 gramos. Se trata de un mamífero muy adaptado a la vida subterránea. Sus ojos y orejas son minúsculos y las garras de los dedos delanteros muy desarrolladas (lo que le permite excavar). Presenta un denso y suave pelaje blanco en la cara, flancos y parte ventral, incluso por debajo del caparazón que tiene 24 bandas móviles y sólo está unida al cuerpo a lo largo de la espina dorsal. La armadura es de color rosáceo pálido, la cola es corta (3,5 centímetros) y rígida. La hembra tiene dos mamas.
Como se dijo, es una especie endémica de Argentina, hay registros de su presencia en el sur de Catamarca, este de La Rioja, noroeste de Córdoba, San Juan, San Luis, Mendoza, La Pampa, sudoeste de Buenos Aires y norte de Río Negro. Busca zonas semidesérticas o desérticas, prefiere suelos arenosos o mixtos. Tiene hábitos crepusculares y nocturnos, se mueve fundamentalmente en galerías subterráneas que cava con gran habilidad y rapidez utilizando sus garras delanteras, que son enormes en proporción al tamaño del animal. La entrada a sus túneles está sellada desde adentro para evitar el acceso de predadores como también del agua de lluvia. Consume hormigas, escarabajos, larvas de coleópteros, lombrices y caracoles, pudiendo añadir a su dieta raíces carnosas, semillas, carroña y ocasionalmente huevos de aves y reptiles.
Sus hábitos reproductivos son aún poco conocidos pero se sabe que la hembra daría a luz una o dos crías. Tiene predadores naturales, estos son aves rapaces (aguiluchos, águilas, lechuza de campanario), zorros, pumas, gatos y hurones, estos pueden acceder a sus cuevas.
Su estado de conservación es precario, desde hace décadas se ve perjudicado por la extensión de las actividades agropecuarias a zonas áridas, excesivo pisoteo del ganado, además cuando ocurren persistentes inundaciones asociadas al fenómeno climático del Niño, se les hace difícil la subsistencia.
En julio de 2024, se reportó el rescate de un pichiciego menor en la localidad de Victorica ( La Pampa) en la casa de un vecino que fue consciente de la fragilidad de la especie, tomó la decisión de proteger al animal de los perros que lo rodeaban y tras consultar con otros vecinos, se contactó con el proyecto ”Pichiciego Pampa” del ANPCyT- CONICET quienes le brindaron la asesoría necesaria para una liberación segura del animalito. Siguiendo sus instrucciones, este vecino proporcionó al pichiciego un refugio provisorio en un balde con arena donde pudo enterrarse y sentirse seguro. Al día siguiente el pichiciego fue liberado en un lugar adecuado siguiendo las pautas del equipo técnico.
Es crucial recordar que los pichiciegos son extremadamente sensibles al manejo humano, El estrés del cautiverio los afecta negativamente, su supervivencia en estas condiciones no superaría los ocho días. Lamentablemente su pequeño tamaño y su apariencia adorable suele hacer que se los retenga como mascotas donde sus posibilidades de vida se vuelven nulas.
Este caso ocurrido en Victorica, La Pampa, resalta la importancia de la acción ciudadana oportuna para la conservación de especies vulnerables como el pichiciego menor. La colaboración entre la comunidad y los especialistas es fundamental para proteger a estos ejemplares.
Por: Bibiana Manfroni
Bibliografia: Los Mamiferos de la Argentina y la Región Austral de Sudamérica. A. Parera. Francisco Erize.( Ed. El Ateneo).
Mamíferos Predados por la Lechuza de los Campanarios.(VIII Jorn. Arg. Mastozoología).



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