DEMÓCRACIA PARA TODOS
Mucho hemos escuchado en los últimos tiempos acerca de la democracia, la necesidad de defenderla, de resguardarla de aquellos que intentan por todos los medios avasallarla, destruirla. Se habla de los atributos que la componen , de lo que la diferencia de otros sistemas y de lo que la convierte en el “mejor” sistema de gobierno. La democracia, según la Real Academia Española, es el sistema político en el cual la soberanía reside en el pueblo, que la ejerce directamente o por medio de representantes. Asimismo, en otra de sus acepciones, es la forma de sociedad que reconoce y representa como valores esenciales la libertad y la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley. En este sentido, podemos deducir que hay tantas democracias como sistemas democrátIcos hay. ¿Qué significa esto? Pues que cada sistema democrático conocido representa en mayor o menor medida lo que estas definiciones plantean. Veremos que hay sistemas democráticos que se han caracterizado por mecanismos simples de representación, o algunos mas complejos; de igual modo vemos sistemas en donde las libertades individuales son mas amplias que en otros, sin que esto signifique que esos sistemas hayan dejado de ser democráticos. Y aquí podemos recuperar el concepto de POLIARQUÍA, que tan vagamente conocemos pero que nos permite identificar estas grandes diferencias entre los sistemas democráticos. Poliarquía significa gobierno de muchos. El mas eminente de los teóricos en referirse a este sistema fue Robert Dahl, en su libro La poliarquía, en el cual establecía una serie de requisitos a cumplir:
-Que los ciudadanos puedan no sólo dar a conocer sus preferencias sino que además estas sean expresadas y también que todas sean consideradas de la misma manera, sin que exista ningún tipo de discriminación.
-Que el Estado garantice el derecho al sufragio pasivo y activo, la libertad de organización y asociación o la libertad de expresión y pensamiento.
-Que existan variadas fuentes de información que puedan ser accesibles para todos.
-Que haya instituciones u organismos que se encarguen de controlar y vigilar las acciones del poder gubernamental.
-Que los mandatos de los políticos sean limitados.
-Que se lleven a cabo, de manera periódica, elecciones que sean justas y libres.
Este concepto entonces, suele considerarse como un tipo ideal, en el sentido de que sienta las bases de lo que DEBE contener una democracia, en sentido estricto. La democracia, por ser “el gobierno del pueblo”, es un sistema representativo, es decir, el pueblo gobierna a través de sus representantes, elegidos a través de elecciones. De aquí que muchos consideren que las democracias actuales no constituyen una poliarquía pues en las actuales democracias las autoridades forman una élite, por encima del pueblo, las cuales toman las decisiones sobre temas públicos mediante la coerción y no mediante el dialogo.
Entonces, seria acertado decir que no existe “la democracia”, sino democracias; que existen sistemas que se acercan mas o menos a ese tipo ideal que es la poliarquía, sin que esto signifique que los sistemas mas alejados de ese ideal sean, necesariamente antidemocráticos. Pero si debemos plantearnos el por qué de tantas discusiones. La democracia es un tipo de sistema, dentro de un conjunto de sistemas y tanto la filosofía (desde la misma Antigüedad) hasta el imaginario popular la han ubicado como el sistema mas deseable. Quizás lo que nos dice este creciente debate es que debemos ser mas tolerantes con lo que la democracia puede ofrecer ; y comprender que así como cambian las sociedades y sus demandas, cambian también las respuestas que los sistemas pueden ( y quieren) darles.
Por: Lic. (Mg) Milena Barada



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