LLEVAR LA NOVIA EN BRAZOS

Los anillos de matrimonio, la novia de blanco, realizar una fiesta, brindar alzando las copas, llevar en brazos a la novia, son viejas tradiciones que también tienen mucho de superstición. Los habitantes de la Antigua Roma, eran muy supersticiosos. Creían en los malos espíritus y pensaban que muchos de ellos estaban en los umbrales de las puertas de las casas. Estos seres eran atraídos, según la creencia, por las novias. Por eso eran llevadas en brazos, para evitar que al pisar el suelo pudiera caer bajo el poder de alguno de estos malévolos espíritus. Otra creencia que se sumaba era la de que tropezarse era un mal augurio para el futuro del matrimonio, este era otro motivo para alzarla porque así se evitaría que pudiera enredarse en su vestido y caer. Además, el novio debía entrar con el pie derecho, esta creencia se origina en la Iglesia Católica, se dice en el ambiente católico que al paraíso se entra con el pie derecho y tomando el camino de la derecha, el de la izquierda lleva al encuentro con el maligno. En las ceremonias en que era envestido un sacerdote, este debía subir al altar dando el primer paso con el pie derecho. Si alguno equivocadamente daba el primer paso con el pie izquierdo cualquier error que pudiera cometer en la ceremonia se atribuía a que había entrado con el pie izquierdo. Hoy en día sigue siendo una de las supersticiones más conocidas. Volviendo a llevar a la novia en brazos, existen otras versiones que no son tan románticas, basadas también en relatos históricos. Está la de los Godos, en este pueblo los hombres salían a buscar mujeres, robándolas en tribus cercanas, las secuestraban llevándolas en los brazos. Si la mujer en el viaje tocaba el suelo, quedaba libre, por eso la llevaban hasta la morada en brazos. Otra tradición de tiempos ancestrales dice que el hombre la levanta en brazos porque al ser él quien pusiera primero los pies en la nueva casa, sería quien mandaría en el matrimonio, la mujer llevada en andas nunca tendría la posibilidad de ser la primera en entrar al hogar. Esta versión es totalmente machista. Esta creencia se fue transformando hasta convertirse actualmente en una tradición nada supersticiosa. Se realiza para mostrar que al entrar el novio con la con la novia en brazos, lo están haciendo al mismo tiempo y que en su hogar no habrá liderazgos. Fuente: Internet/F. Martínez

Comentarios

Entradas populares