¡PELIGRO!... ¡PLÁSTICO EN LAS AVES MARINAS!

La contaminación por plástico ha sido identificada como una crisis planetaria por el Programa para el Medio Ambiente de Naciones Unidas. La producción anual de plásticos se disparó hace más de setenta años, fue en 1950 con 2 millones de toneladas hasta llegar a las 350 millones de toneladas en la actualidad. Cerca del 40 por ciento de este plástico está diseñado para ser descartado luego de un solo uso y menos de un 10 por ciento es reciclado o reutilizado. En los últimos años la contaminación por plásticos en los océanos se ha convertido en una preocupación en el mundo entero. Se estima que 150 millones de toneladas de plástico están circulando por los océanos y que cada año ingresan entre 5 y 13 millones de toneladas más (esto equivale a un camión cargado de basura por minuto arrojada al mar). De no modificarse el escenario actual, el flujo de plásticos hacia los océanos se va a triplicar para el año 2040 con graves impactos en la biodiversidad, la salud de los mares y de las personas. ¿CÓMO AFECTA A LAS AVES MARINAS? Las formas más comunes de interacción de las aves marinas con la basura plástica son el enmalle y la ingesta. Los plásticos pueden causar mortalidad por enmalle cuando los animales se enredan, por ejemplo en líneas de pesca perdidas o desechadas y mueren ahogados. En el caso de ingesta, hay especies que tienen la capacidad de regurgitar o excretar los plásticos que ingieren mientras que otros los retienen, acumulan provocando la obstrucción del tracto digestivo, incluso la perforación y la muerte. En la última década el número de publicaciones científicas sobre la interacción de los plásticos con las aves marinas se incrementó mucho indicando que existen más de 200 especies de aves afectadas, en el Atlántico Sudoccidental se han estudiado principalmente los albatros y petreles porque estas aves son muy susceptibles a la ingesta de plásticos debido a que se alimentan principalmente sobre la superficie del agua donde los plásticos tienden a flotar y acumularse. Estudios recientes indican que el “biofilm” que se forma en los plásticos produce un efecto olfativo que se asemeja al alimento natural de estas aves, lo que también explica la alta frecuencia de ingesta de plásticos en este grupo de aves. Esta ingesta es causante también de patologías menos visibles pero igualmente graves producto del metabolismo de los aditivos plásticos que despiden contaminantes altamente tóxicos induciendo a los animales a padecer una variedad de efectos crónicos y sub-letales, interfiriendo por ejemplo con el sistema endócrino. La acumulación de estos contaminantes en aves longevas como los albatros y petreles afecta la salud de los individuos, su supervivencia y el éxito reproductivo. La presencia de plástico en el estómago suele también causar una falsa sensación de saciedad, lo que lleva a una reducción de la necesidad de alimentarse, esto se observa principalmente en los pichones, los conduce a deficiencias nutricionales y energéticas con la consecuente pérdida de la condición corporal y sus efectos sobre la supervivencia de estos juveniles. ¿QUË ESTAMOS ESTUDIANDO? Mediante un proyecto colaborativo entre numerosas instituciones evaluamos la magnitud de la ingesta de plástico en 17 especies de albatros y petreles a partir de individuos encontrados muertos en las costas de Argentina y Brasil. El 31% de esas aves contenía macro y micro plásticos en sus estómagos, siendo el petrel barba blanca, el petrel gigante antártico y la pardela boreal las más afectadas. Asimismo reportamos la presencia de plastificantes (ftalatos) en el aceite producido por la glándula uropígea de la pardela grande, el petrel barba blanca y la pardela boreal. (Esta glándula se encarga de producir y secretar un aceite que las aves usan para impermeabilizar y acicalar su plumaje, la posee la mayoría de las aves). ACCIONES PRIVADAS. Estos resultados confirman que la ingesta de plásticos se convirtió en un problema común y resaltan la necesidad de reducir su uso. Afortunadamente, hay iniciativas privadas que a medida que la población vaya tomando conciencia se irán imitando, es el caso de una iniciativa regional que lleva adelante la Empresa Bureo, que busca generar soluciones al plástico que contamina los océanos a partir de la colecta y reciclado de redes de pesca con las que luego fabrica skateboards y algunos otros productos que más adelante citaremos. Las redes de pesca desechadas son fuentes de contaminación plástica y abandonadas en el mar representan un peligro para las ballenas y otras especies. En Argentina no existe un circuito establecido para los aparejos de pesca al alcanzar el fin de su vida útil, entonces se abandonan, se entierran en basurales o se incineran, pero a través de un programa iniciado por la empresa Bureo en Chile llamado NET POSITIVA, se hizo posible integrar estas redes en desuso a un circuito de reciclaje, este programa también se extendió a Argentina desde el año 2019, a través de un fabricante de redes de pesca, “ José Moscuzza Redes” y el Instituto de Conservación de Ballenas (ICB). Poniendo en práctica voluntariamente su responsabilidad como productor, Moscuzza gestiona con talleres y empresas la entrega de redes que ya no utilizan por roturas o desgaste, luego de diversos procesos se envían a la planta de reciclaje de Bureo en Chile para transformarlas en pellets, materia prima para la producción de anteojos de sol, viseras de gorros, patinetas, etc. Bureo dona un porcentaje por kilo de red reciclada al ICB, una ONG dedicada a la conservación de las ballenas y los océanos para llevar adelante acciones vinculadas a prevenir la contaminación plástica de origen pesquero en el mar argentino. Ya se han recuperado más de 85 toneladas de redes aportadas por empresas pesqueras y talleres de Mar del Plata, Puerto Madryn, Rawson, Comodoro Rivadavia y Puerto Deseado. En forma articulada, Moscuzza y el ICB llevan adelante gestiones para sumar nuevas empresas a este circuito y establecer alianzas para poder reciclar y reutilizar otros componentes que constituyen los aparejos de pesca tomando como modelo este programa. REFLEXION FINAL. La contaminación de los océanos con plástico tiene impactos en la salud a escala planetaria y en toda la cadena trófica, incluyendo por supuesto a nuestra propia especie humana. Es una problemática creciente que requiere intervenciones urgentes, globales y en todos los niveles: gobierno, industria y ciudadanía. En este último caso, cada uno de nosotros puede aportar significativamente al cambio modificando los hábitos de consumo, eligiendo opciones más responsables con el ambiente y contribuyendo al estudio de los efectos de dicha contaminación sobre la vida silvestre, sin olvidar que” los ríos van a dar a la mar”. Por: Bibiana Manfroni Bibliografía: Aves Argentinas. Revista de Naturaleza y Conservación nº 64 Año 2022. Peligro: Plásticos y Aves Marinas. Luciana Gallo. Net Positiva. Un programa que recicla redes de pesca para evitar la contaminación del Mar Argentino. Roxana Schteinbarg.

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